Imagina que cada mañana, al despertar, un banco misterioso deposita en tu cuenta personal la cantidad de 86.400 dólares. Pero hay dos reglas muy estrictas:
No puedes guardar nada de dinero para el día siguiente. Todo lo que no gastes en el día, se borra.
El banco puede cerrar tu cuenta en cualquier momento sin avisar.
¿Qué harías con ese dinero? ¡Seguro que intentarías gastar hasta el último centavo en cosas geniales y no desperdiciarías nada!
Pues resulta que ese banco existe en la vida real, pero no te da dinero: te da tiempo. Cada día de tu vida recibes exactamente 86.400 segundos (que son 1.440 minutos). Cuando llega la medianoche, los minutos que no usaste se pierden para siempre.
Por eso, los grandes líderes descubren desde jóvenes que un solo minuto es un tesoro escondido. ¿Quieres saber por qué y cómo aprender a usar tu cofre del tesoro? ¡Sigue leyendo!
El único recurso que no se puede comprar
Si pierdes un juguete, puedes ahorrar y comprar otro. Si pierdes un examen, puedes estudiar más y recuperarlo en la siguiente oportunidad. Pero el tiempo es la única cosa en todo el universo que, una vez que se va, no vuelve jamás. Ni el hombre más rico del planeta puede pagar para comprar un minuto extra.
A veces pensamos: "Bah, solo son cinco minutos flojeando", pero cuando sumas esos "cinco minutos" muchas veces al día, te das cuenta de que estás regalando un tesoro que pudiste usar para convertirte en alguien más genial.
¿Cómo gasta su tesoro un verdadero Líder?
Organizar tu tiempo no significa que tengas que estar estudiando todo el día y que no puedas divertirte. ¡Al contrario! Un líder sabe que hay tiempo para todo si se aprende a administrar. Aquí tienes la fórmula para dividir tu tesoro diario:
1. Invierte en tus sueños
¿Quieres ser el mejor jugando fútbol, aprender a tocar el piano, programar un videojuego o dominar el inglés? Eso no pasa por arte de magia. Pasa cuando decides invertir 15 o 30 minutos de tu tesoro diario en practicar. Un minuto usado para aprender algo nuevo se convierte en un "superpoder" para tu futuro.
2. Disfruta al máximo el presente (¡Cero distracciones!)
¿Te ha pasado que estás haciendo la tarea pero miras el teléfono, luego ves la televisión, luego juegas con el perro y al final tardas tres horas en algo que hacías en 20 minutos? Eso se llama desperdiciar el tiempo. Cuando vayas a hacer algo, pon toda tu energía en eso. Si vas a estudiar, hazlo rápido y concentrado. Así terminarás antes y tendrás más minutos libres para jugar sin preocupaciones.
3. Regala minutos de calidad
El tiempo también es el regalo más valioso que le puedes dar a los demás. Pasar cinco minutos escuchando cómo le fue a tu mamá en su trabajo, jugando con tu mascota o ayudando a tu hermano menor a ordenar sus bloques, vale más que cualquier regalo costoso. Estás compartiendo tu tesoro con ellos.
El reto del minuto de oro
Para que veas todo lo que vale un minuto, haz este experimento hoy mismo: pon un cronómetro en 60 segundos y, durante ese tiempo, haz la mayor cantidad de saltos de tijera (jumping jacks) que puedas, o intenta escribir todas las palabras amables que se te ocurran. ¡Te sorprenderá todo lo que cabe dentro de un solo minuto cuando estás concentrado!

