Piensa en el liderazgo como si tuvieras dos monedas valiosas en tu bolsillo:
* La Moneda del Cariño (Ser Querido): Es cálida y brillante. Significa que tu equipo te aprecia, disfruta de tu compañía, se ríe contigo y te considera un amigo. La atmósfera es feliz y divertida.
* La Moneda del Respeto (Ser Respetado): Es sólida y pesada. Significa que tu equipo confía en tu criterio, escucha tus ideas, sigue tu ejemplo en los momentos difíciles y valora tus decisiones, aunque no siempre sean las más populares.
La pregunta del millón es: ¿Con cuál te quedas? La verdad es que un líder excepcional no elige solo una. ¡Aprende a usar ambas en el momento correcto!
Cuando Solo Quieres Ser Querido (El Líder "Colega")
Ejemplo: Eres el líder del proyecto del huerto escolar. Para que todos te quieran, dices que SÍ a todo:
* "¿Podemos plantar solo girasoles y nada de lechugas?" - ¡SÍ!
* "¿Podemos regar mañana y hoy jugar fútbol?" - ¡SÍ!
* "¿Podemos repartirnos el trabajo como queramos?" - ¡SÍ!
Al principio: ¡Eres el más popular! Todos están contentos.
El problema: Al final, el huerto es un desorden. Las lechugas no crecen por falta de cuidados, los girasoles se estorban, y el proyecto fracasa. Te quieren, pero no confían en tu capacidad para guiarlos a un buen resultado. El respeto se evaporó.
Cuando Solo Quieres Ser Respetado (El Líder "General")
Ejemplo: Ahora, para que te respeten, actúas como un general estricto:
* Das órdenes sin explicar por qué.
* Nunca preguntas la opinión de los demás.
* Te enfadas si alguien sugiere un cambio.
Al principio: Las cosas se hacen rápido y en orden.
El problema: Tu equipo tiene miedo de hablar, no se siente parte del proyecto y pierde la ilusión. Te obedecen por obligación, no por convicción. Te respetan por tu autoridad, pero no les gusta estar a tu lado. El cariño desapareció.
La Fórmula Mágica: Respeto + Cariño = Liderazgo Verdadero
El secreto no está en elegir, sino en construir respeto a través del cariño genuino, y ganar cariño a través de acciones respetables.
Cómo ganar RESPETO:
1. Sé Justo: Toma decisiones pensando en el bien del equipo, no solo en lo que te conviene a ti.
2. Sé Valiente: Defiende lo correcto, incluso si no es popular. Admite tus errores con honestidad.
3. Sé Competente: Prepárate, cumple tus promesas y haz bien tu parte. Que vean que sabes lo que haces.
Cómo ganar CARIÑO (o aprecio):
1. Escucha de Verdad: Interésate por las ideas y sentimientos de tu equipo.
2. Celebra los Éxitos de los Demás: Sé el primero en felicitar a quien lo hace bien.
3. Muestra Empatía: Sé amable y comprensivo cuando alguien falla o tiene un problema.
La clave: El respeto es la base. Sin él, el cariño es superficial. Pero sin cariño (o aprecio), el respeto se vuelve frío y débil. Cuando combinas ambos, creas algo poderoso: CONFIANZA.
Recuerda: El objetivo no es ser temido (eso no es respeto, es miedo). El objetivo es que, cuando des un paso al frente para liderar, tu equipo te siga no porque tenga que hacerlo, sino porque QUIERE hacerlo. Ese es el súper poder del que tiene respeto y cariño.
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