Y todos asienten. Todos están de acuerdo. Y... no pasa nada.
La queja es como un chicle: se mastica, se mastica, pero al final no alimenta a nadie. Todos nos quejamos a veces, es normal. Pero hay una diferencia enorme entre las personas comunes y los líderes.
Los líderes también ven los problemas. También se quejan a veces. Pero en algún momento hacen clic y se preguntan:
"¿Y si yo hiciera algo para cambiarlo?"
Hoy vamos a aprender el camino mágico para pasar de la queja a la ACCIÓN. Porque quejarse es fácil, pero transformar... ¡eso es de líderes!
El Problema de la Silla Vacía
Imagina esta escena:
Hay una silla vacía en tu salón de clases. Nadie se sienta ahí porque está un poco alejada, o porque le da el sol, o porque "siempre ha sido así". Todos los días alguien entra, mira la silla vacía, y piensa: "Qué mal, esa silla está vacía, podríamos usarla mejor".
Y todos los días, nadie hace nada.
Un día, llega un líder. Mira la silla, mira a sus compañeros, y dice: "¿Y si movemos la silla aquí al lado y la usamos para tener más espacio para los trabajos en grupo?".
Y en cinco minutos, un problema que existía desde hace meses... ¡desapareció!
Eso es pasar de la queja a la acción. El problema no era la silla. El problema era que nadie había decidido ACTUAR.
El Método L.A.M.P.: 4 Pasos para Iluminar el Cambio
Para que nunca te quedes atrapado en la queja, te regalo el método L.A.M.P. (Lámpara). Así como una lámpara ilumina la oscuridad, estos pasos iluminarán el camino hacia la solución.
Paso 1: L de LOCALIZA el problema
No puedes solucionar lo que no entiendes. El primer paso es ser específico.
- Queja vaga: "El recreo es un aburrimiento total".
- Problema localizado: "En el recreo, muchos nos quedamos sin hacer nada porque no hay suficientes pelotas para todos y los juegos organizados siempre son los mismos".
Paso 2: A de ANALIZA las causas
Pregúntate: ¿Por qué pasa esto? Investiga, observa, pregunta.
- Preguntas de análisis: ¿Hay pelotas guardadas en algún lado que no se usan? ¿Quién decide los juegos del recreo? ¿Hemos propuesto alguna vez juegos nuevos?
Paso 3: M de MUEVE tu idea
Aquí viene la parte divertida: ¡imagina soluciones! No te limites, sueña en grande. Luego elige UNA que sea posible empezar ya.
- Lluvia de ideas:
- Hacer un "banco de juegos" donde cada uno preste un juguete un día a la semana.
- Crear un calendario rotativo donde cada semana un grupo diferente proponga el juego del recreo.
- Pedir al colegio que compre más pelotas con una carta firmada por todos.
Paso 4: P de PONLA EN MARCHA
Este es el paso más importante. Una idea sin acción es solo un sueño. Un líder convierte los sueños en realidad.
- Primer paso pequeño: Hablar con el profe de educación física para preguntarle si hay pelotas guardadas.
- Primer paso pequeño: Reunir a los amigos en el recreo y decir: "Oigan, ¿y si mañana jugamos todos a esto nuevo que propongo?".
El Poder del "¿Y SI...?"
¿Recuerdas esta pregunta del blog de innovación? Es la pregunta mágica que transforma todo.
- En lugar de decir: "Nunca hacemos nada por el planeta".
- Pregúntate: "¿Y si organizamos una brigada para limpiar el parque de la esquina?"
- En lugar de decir: "En mi barrio no hay lugares para jugar".
- Pregúntate: "¿Y si hacemos una petición firmada por todos los niños para pedir un parque?"
- En lugar de decir: "Nadie escucha a los niños".
- Pregúntate: "¿Y si creamos un periódico escolar o un buzón de sugerencias donde podamos dar nuestras ideas?"
El "¿Y si...?" es el puente que conecta la queja con la acción.
El Miedo al Fracaso (y Por Qué No Debe Detenerte)
"¿Y si mi idea no funciona?" es una pregunta que también nos hacemos.
Y la respuesta es: ¿Y QUÉ?
Los líderes más grandes de la historia han fracasado miles de veces. Thomas Edison fracasó más de mil veces antes de inventar la bombilla. Y cuando le preguntaron cómo se sentía, dijo: "No fracasé mil veces. La bombilla fue un invento de mil pasos".
Cada intento que no funciona no es un fracaso: es un aprendizaje. Es un paso más cerca de la solución.
Si tu primera idea no funciona, felicítate: ¡aprendiste algo que no funcionaba! Ahora sabes más que antes. Prueba otra cosa. Pide ayuda. Mejora.
Conclusión: El Mundo Necesita Hacedores
El mundo está lleno de personas que señalan lo que está mal. Eso es fácil. Cualquiera puede hacerlo.
Lo que el mundo necesita son HACEDORES. Personas que ven un problema y dicen: "Yo puedo ayudar. Yo puedo hacer algo. Yo puedo ser parte de la solución".
Y lo más bonito de todo es que el cambio empieza con UNA persona. Con UNA idea. Con UNA acción.
Esa persona puedes ser tú.
Así que la próxima vez que te descubras quejándote, sonríe, y pregúntate: ¿Y si yo hiciera algo para cambiarlo?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario