Imagina que estás en medio de un partido de fútbol súper importante y, de repente, empieza a caer una lluvia torrencial. El campo se llena de lodo, el balón se pone pesado y la cancha se vuelve un resbaladero.
Tienes dos opciones:
Enojarte, gritarle al cielo, cruzarte de brazos y quejarte porque la lluvia arruinó tu juego.
Pensar: "Bueno, yo no puedo apagar la lluvia, pero sí puedo amarrarme bien los zapatos, correr con más cuidado y adaptarme al lodo para dar mi mejor esfuerzo".
La segunda opción es exactamente como piensa un estoico. El estoicismo es una forma de pensar que inventaron unos sabios en Grecia hace miles de años, y su secreto más grande se resume en una frase: solo te debe importar lo que tú puedes controlar.
¿Quieres aprender a usar este escudo mental para que nada te quite la calma? ¡Vamos a descubrirlo!
El mundo se divide en dos círculos
Para ser el líder de tu propia mente, imagina que todo lo que pasa en tu día a día se divide en dos grupos diferentes:
Círculo 1: Lo que NO puedes controlar (El círculo de la aceptación)
Aquí están las cosas que pasan en el mundo, pero que no tienen un botón de "encendido" o "apagado" que tú puedas tocar. Por ejemplo:
El clima (si llueve o hace calor).
Lo que los demás piensan, dicen o hacen (si un compañero te hace una mala cara o si el profesor pone un examen difícil).
El pasado (si ayer cometiste un error o perdiste un juego, ya no puedes viajar en el tiempo a cambiarlo).
La regla de oro: Enojarse por las cosas de este círculo es como gritarle a una pared para que se mueva. ¡Solo vas a gastar tu energía y a terminar cansado y de mal humor!
Círculo 2: Lo que SÍ puedes controlar (Tu verdadero Reino)
Este es tu territorio, el lugar donde tú mandas por completo. Aquí están:
Tus pensamientos: Lo que te dices a ti mismo cuando las cosas salen mal.
Tus acciones: Cuánto estudias, qué tan amable eres, si decides rendirte o seguir intentándolo.
Tus reacciones: Cómo respondes si alguien te molesta o si te equivocas.
El superpoder del Estoico en el colegio
Cuando entiendes esta diferencia, tu vida se vuelve mucho más fácil y te quitas un peso enorme de encima. Mira cómo funciona en el mundo real:
Si un examen está súper difícil: El examen no lo puedes cambiar (Círculo 1), pero sí puedes controlar cuánto tiempo vas a estudiar y respirar hondo para mantener la calma (Círculo 2).
Si alguien dice un chisme sobre ti: No puedes controlar la boca de los demás (Círculo 1), pero sí puedes controlar si decides hacerles caso o si prefieres ignorarlos porque tú sabes quién eres en realidad (Círculo 2).
Si tu equipo pierde un juego: El resultado ya pasó (Círculo 1), pero sí puedes controlar tu actitud, felicitar al rival y practicar más para la próxima vez (Círculo 2).
La pregunta del Líder Estoico: Cada vez que te sientas enojado, triste o frustrado por algo, detente un segundo y hazte la pregunta mágica: "¿Esto que me preocupa depende de mí?". Si la respuesta es NO, respira hondo, suéltalo y pon toda tu energía en lo que SÍ puedes hacer.
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