Piensa en tu grupo de amigos por un momento. Cuando están decidiendo qué juego jugar en el recreo, qué película ver en una pijamada o de qué tema hacer un trabajo en equipo, seguro que hay alguien a quien todos miran para ver qué opina. Cuando esa persona habla, los demás escuchan con atención.
A esa persona la llamamos un líder de opinión.
Ser un líder de opinión no significa mandar a los demás, ser el más mandón del grupo ni obligar a todos a hacer lo que tú quieres. ¡Al contrario! Un verdadero líder de opinión es alguien cuyas ideas inspiran a los demás, alguien en quien sus amigos confían y a quien respetan porque siempre aporta algo positivo.
¿Te gustaría que tus opiniones tengan más peso y ayuden a tu grupo de amigos a ser más unido y divertido? ¡Aquí tienes el manual de 3 pasos para lograrlo!
1. El superpoder de hablar con tu propia voz (¡Cero copias!)
La forma más rápida de perder el liderazgo de opinión es convertirte en un "copión" de ideas. Si dices que te gusta un videojuego solo porque a los demás les gusta, o si cambias de opinión para intentar encajar, los demás lo notarán.
Un líder de opinión tiene la valentía de decir lo que piensa con respeto, incluso si es diferente a lo que dicen los demás. Por ejemplo: "Sé que todos quieren jugar fútbol hoy, pero ¿qué tal si probamos este juego de mesa nuevo por diez minutos? ¡Está súper divertido!".
Por qué funciona: A la gente le encantan las personas auténticas. Tener tus propios gustos y defenderlos con educación te hace ver seguro y genial.
2. Conviértete en el "Solucionador Oficial" de problemas
En un grupo de amigos, es facilísimo quejasen cuando algo sale mal: "¡Ay, qué aburrido!", "¡Eso no me gusta!", "¡Ya no quiero jugar!". Cualquiera puede quejarse, pero muy pocos proponen soluciones.
Si tu grupo está discutiendo o no se pone de acuerdo, un líder de opinión levanta la mano y propone un plan intermedio: "A ver, oigan, Luis quiere jugar baloncesto y Carlos quiere escondite. ¿Y si jugamos 15 minutos a una cosa y 15 minutos a la otra?".
Por qué funciona: Tus amigos empezarán a buscarte cada vez que haya un problema porque saben que tu mente está llena de respuestas inteligentes, no de quejas.
3. Abre bien las orejas: El líder escucha el doble de lo que habla
Existe el mito de que el líder es el que más grita o el que habla todo el tiempo sin dejar que nadie más diga una palabra. ¡Gran error! Eso no es un líder, eso es un megáfono molesto.
Un verdadero líder de opinión es el que más presta atención. Cuando un amigo esté contando una historia o proponiendo una idea, mírale a los ojos (¿recuerdas el poder de la mirada?), asiente con la cabeza y hazle preguntas: "¡Qué buena idea, Juan! ¿Y cómo haríamos para conseguir los materiales?".
Por qué funciona: Cuando haces que tus amigos se sientan escuchados e importantes, ellos automáticamente te respetarán más y querrán escuchar todo lo que tú tengas que decir.
El secreto de la "Buena Vibra"
Los grandes líderes de opinión del mundo usan su influencia para hacer crecer a su equipo. No usan su voz para criticar a otros niños, hacer chismes o dejar a alguien fuera del juego. Usa tu superpoder para proponer retos divertidos, incluir al compañero nuevo que está solo en el recreo y animar a tus amigos cuando estén tristes. ¡Ese es el verdadero liderazgo!

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